Soy poco profesional - Ibaigane Consulting

Hace unas semanas recibí una llamada de un intermediario para proponerme una operación de compraventa inmobiliaria. Lo que viene siendo vender un piso, vamos.

La historia me pilló en un aeropuerto volviendo a Bilbao y poco menos que hasta casi se molestó de no poder resolver el asunto en ese mismo instante. Al día siguiente estábamos ya reunidos visitando el inmueble.

Por no entrar en más detalles resumiré diciendo que el comprador estaba muy interesado y el vendedor valoraba la oferta muy positivamente.

Entretanto, todo la sucesión de conversaciones, reuniones, whatsapps, correos, etc  es incansable durante varios días. Algo totalmente normal en una operación más o menos importante si no fuera por el pequeño detalle de que la práctica totalidad de los problemas venían porque una de las partes no estaba satisfecha con su COMISIÓN.

Me resulta demasiado pesado entrar en los pormenores de las conversaciones con cierta persona que pertenece, dicho sea de paso, a una entidad financiera con la que SIEMPRE todo resulta muy desagradable. Pero parece ser que no le gustó el hecho de mi posición inamovible en la comisión pactada con el cliente desde hace meses. Después de varios cambios de impresiones, su alegato final consistió en un “Eres muy poco profesional”.

Pues sí, efectivamente soy muy poco profesional por mantener las condiciones pactadas con un cliente, por no mentir al comprador pidiéndole comisiones por circunstancias ridículas y sobre todo por no condicionar una operación buena para todas las partes por querer más dinero que el que corresponde a un acuerdo lícito entre todas las partes con una remuneración justa y equilibrada.

Son esta clase de intermediarios los que nos llevan a situaciones fuera de control y a realizar operaciones de todo tipo que nos llevan a degradar el sector y a generar desconfianza en el cliente, que al fin y al cabo deposita su confianza en nosotros para que gestionemos su patrimonio con el mayor rigor posible y siempre desde la confianza en que vamos a defender sus intereses a capa y espada contra quien haga falta.

Es por todo esto que me alineo en la fila de los “Poco Profesionales” que no trabajamos olfateando el dinero y tenemos muy presente cuál es nuestra labor y que vivimos por y para nuestro cliente.